martes, 19 de abril de 2011

El "inalterable" orden establecido


La rigidez mental es uno de los rasgos más característicos de un cerebro Asperger. Nosotros lo vimos muy al principio; nuestro hijo tenía un juguete que consistía en quince piezas en forma de zanahoria que se disponían en un panel. Por el reverso tenían la figura de un animal, madre y cría, que había que emparejar. Él siempre disponía las quice figuras de la misma forma; daba igual que fuésemos y las cambiásemos. A la mínima oportunidad las volvía a colocar de la forma que a él le parecía la correcta. Hoy en día tenemos algo parecido con lo que veis en la foto. Hace mucho le regalaron esos muñecos de Epi y Blas, unidos por el brazo, siempre en la misma posición, Epi a la izquierda y Blas a la derecha. El año pasado, por su comunión, le regalaron un móvil que incluia las figuras de Trancas y Barrancas, las hormigas de la tele. Pues bien, como podéis comprobar, Trancas, la que tiene una ceja, ha de estar a la derecha y Barrancas, la que no tiene cejas, a la izquierda. Analogía con Epi y Blas. Siempre así. Como ocurría con el juguetito de las zanahorias, a veces cambiamos la posición. En cuanto se da cuenta, hace que todo vuelva al orden "inalterable".

Esto puede parecer simpático, hasta gracioso. Lo es. El problema es que esta rigidez se manifiesta también en otros aspectos que no son tan "amables". Pasa asimismo por tener que ser él el que siempre hace determinadas cosas y ello puede acarrear consecuencias desagradables ya sea porque en un descuido alguien puede resultar dañado o bien porque le supone una rabieta de esas que tardan horas en disiparse. Por ejemplo, la pesadísima puerta cortafuegos que hay en el descansillo de nuestra casa es un caso; la cierra con tal pasión, sin fijarse en nada, que alguna vez va a ir por delante la cabeza de alguien o se van a pillar algunos dedos. Y los toldos... Él odia el mal tiempo, el invierno, la lluvia. Se pasa toda la época invernal diciendo que cuando llegue el verano va a bajar el toldo de su habitación para que no le dé el sol. Estos primeros días de la primavera, en los que ha hecho un tiempo casi de verano, ha vuelto a las andadas. Y aunque le advertimos de que no lo haga él solo, porque puede romper el toldo, no puede remediar ir a bajarlo nada más levantarse. Cuando se lo volvemos a advertir, llega la rabieta, una rabieta interminable... Y ejemplos como éste hay muchos, demasiados...

4 comentarios:

cisnegro dijo...

Me siento toalmente identificada...muchas gracias por la publicacion

Inma dijo...

Acabo de descubrir el blog y no he hecho nada más que empezar a leerlo, me parece muy ameno y a la vez tan cercano... sigo por aquí. Dichosas manías, verdad???

Mixolidius dijo...

Gracias a vosotras. :-)

Daniel Maria dijo...

Me llamo daniel tengo el sindrome de asperger en grado leve,asociado a una distorsion sensorial entre otras.Tengo 51 años.
Respecto a la rigidez mental, que yo tambien la sufro, al obserbar un palo de goma y otro de madera, me di cuenta que eso es lo que pasa, el cerebro de la mayoria de la gente es un palo de goma, que ante los cambios se dobla con facilidad, sin embargo el mio es como un palo de3 avellano, que ante los cambios que le obligan a torcerse se puede romper.Asi visto parece que los asperger no podriamos cambiar, sin emabargo nuestra supuesta rigidez mental, no es por nosotros-as, sino por la sociedad en la que vivimos, podemos cambiar y hacer flexible nuestra mente, incluso mas que los demas, lo que pasa es que la sociedad no sabe como se dobla un palo de avellano, para doblarlo me decia mi padre que hay que ponerlo al fuego un rato y lo podremos doblar un poco, seguuidamente lo ponemos al fuego otro rato muy pequeño y asi sucesivamente, al final podemos doblar el palo y incliso hacer una cuerda con ella si queremos, cosa que con un palo de goma es mas dificil.Lo que quiero decir es que nuestra riqgidez mental es probocada por una sociedad que quiere que funcionemos como los demas y nossotros para cambiar necesitamos pasos, dar pasos cortos, peqeños y claros, no podemos cambiar nuestras ideas sin mas, necesitamos dar paso pequeños, poco a poco y eso requiere menos velocidad, cosa que esta sociedad nos exige y esa velocidad parte el palo y nuestro cerebro se desmorona probocandonos multiples trastornos dificiles de explicar aqui,pero que sim interesa lo podiamos explicar