lunes, 25 de octubre de 2010

Vuelta a la medicación

¡Cómo ha costado este año afrontar el comienzo del curso! Hablo sobre todo por mí; uno va teniendo una edad y cada vez aguanta menos los cambios. Mi astenia otoñal crece de año en año, me resisto más y más a reconocer que pasó el verano, mi estación favorita, y nuevamente hay que sumergirse en los "nueve meses de invierno" del refrán. Este año la cosa es aún más difícil por el magnífico verano que hemos pasado, como ya he dejado caer por estas páginas (o pantallas).

Hecha la digresión, vamos a lo de hoy. En entradas anteriores hablé de la medicación con atomoxetina; en principio parecía no haber hecho mucho efecto. Sin embargo, al retirar el tratamiento, desde el colegio nos sugirieron que tal vez sí estaba haciendo algo, más que nada porque desde que dejó de tomar la capsulita habían vuelto ciertos comportamientos que antes se habían olvidado. Acaso la mejoría fue muy paulatina, tanto que pasó inadvertida y sólo se notó cuando dejó de darse.

Por eso decidimos, junto con sus neuropediatras, volver a probar. Hemos dejado pasar los dos primeros meses de curso para que sus profesoras tengan clara su situación basal y desde noviembre empezaremos de nuevo con la atomoxetina. Al menos tenemos la tranquilidad de saber que en la fase anterior la toleró muy bien, sin ningún efecto indeseable. Esperemos que esta vez sea igual y que notemos y noten en el colegio alguna mejora en su rendimiento.

2 comentarios:

Psic. Rosana Rivera dijo...

Cuáles son esos comportamientos que habían desaparecido? Aún no ha comentado que sucedió al regresar con la medicación, si su organismo no rechazó el medicamento y si regresó la mejoría que habían observado? Gracias. Su blog es de gran ayuda. No deje de escribir, aunque sea esporádicamente.

Mixolidius dijo...

Hola, con mucho retraso contesto que tras tomar la atomoxetina durante cuatro meses y al no ver una mejoría clara en su situación escolar, los neuropediatras decidieron retirar paulatinamente el tratamiento. Al hacer esto notamos una especie de "efecto rebote", sobre todo en comportamiento y distracción, que poco a poco se fue corrigiendo a medida que su organismo se acostumbró a no estar ya medicado.

Un saludo.