viernes, 13 de febrero de 2009

Descripción de una rabieta

Enlazo con el mensaje anterior.

Ya lo he dicho: el origen suele ser absurdo, o al menos lo que a la mayoría de la gente le puede parecer absurdo. En el caso de nuestro hijo, hay dos cosas que especialmente pueden desencadenar el estallido: poner cierta emisora de radio en el coche (¡pero sólo en el que uso yo, si es en el de su madre, no pasa nada!) o lo ya indicado en el anterior mensaje, poner en el equipo de música de casa cierto disco.

Siguiendo el consejo de su sicóloga, no puedo cambiar la situación sólo respondiendo a sus gritos o llantos desaforados. El viernes pasado hubo un ejemplo desafortunado; desafortunado porque fue el azar y no mi intención de perseverar lo que dejó en la radio de mi coche esa emisora que tanto odia. Los gritos de "¡Quítala, que me molesta!" empezaron de inmediato y no pararon. Yo pedía silencio para poder hacerlo, pero el silencio no llegaba, así que tuve que mantener la emisora (y por lo tanto sus gritos) hasta que llegamos a casa. Allí su exasperación le llevó, como otras veces, a pagarlo con su hermana. Cuando le separé de ella, se lo tomó como agresión y pasó a lo que suele hacer. De momento no se atreve demasiado a pegarme a mí (sólo me agarró un dedo), así que reacciona dando golpes y especialmente portazos. Al llegar a casa fue igual... Yo ya me exaspero poco o, mejor dicho, me contengo más y no levanté la voz ni un milidecibelio a la par que intentaba obviar sus gritos e intentaba consolar a su hermana, que lloraba de miedo. Poco a poco el berrinche, que claramente se mostraba en sus jadeos y su cara colorada, fue yendo a menos... El epílogo es una tremenda logorrea, una vez las cosas en su cauce. Ya no grita, ya no está exasperado, pero no para de hablar durante una hora, en la que fácilmente repasa todo su repertorio de estereotipos...

Y yo me pregunto: ¿acaso es mala la prevención? ¿Hago algo malo si no pongo esa emisora de radio (¡como si no hubiese más!) o si evito poner ese disco en su presencia?