martes, 5 de agosto de 2008

Vacaciones en la playa

Repito lo dicho en el primer párrafo del mensaje anterior: las vacaciones, lejos de "tranquilizar" a un niño con Asperger le pueden estresar más al romper con la rutina. Ello se exacerba si se va a lugares extraños, como un hotel.

En el caso de nuestro hijo siempre ha sido así: al llegar a los hoteles busca de una forma exagerada nuevas rutinas que casi siempre se convierten en manías o, lo que es peor, obsesiones. Obsesiones que llegan a degenerar en rabietas y en que su hermana, sin comerlo ni beberlo, se tenga que llevar algún grito cuando no un pescozón.

Esta vez no ha contado con lo que más le gusta: ese papelito que dice "no molestar" y que se cuelga en los pomos de las puertas. Ni uno solo de los días que allí hemos estado ha dejado de preguntar si la mujer de la limpieza nos iba a dejar "el papel". Incluso en una ocasión se lo dijo él mismo (supongo que ella creyó que se refería al papel higiénico...)

A falta de papel, encontró otras cosas. Siempre era él quien tenía que cerrar la puerta. Siempre era él quien cerraba y abría el ventanal que daba acceso a la terraza. Por la noche, siempre quería salir a dar una vuelta cerca del mar sólo para cruzar (y tocar, y admirar...) la puerta de hierro que desde el hotel daba acceso al paseo marítimo...

Y junto a lo circunstancial, lo habitual: el meterse con su hermana en los trayectos que hacíamos en el coche (aunque eso se fue mitigando poco a poco, por suerte), el no querer ponerse las gafas de bucear a pesar de que el nivel de cloro de la piscina era casi caústico, el no querer ir a la mini-disco, el fijarse en los focos del escenario donde se hacían los espectáculos (más bien en uno que no funcionaba y del que todas las noches preguntaba cuándo lo iban a arreglar), etc.

Pero bueno; a pesar de todo, lo ha pasado bien, lo hemos pasado bien todos. Una de las cosas con las que más disfruta mi hijo es con el mar (con el agua en general, pero las olas le encantan, no se olvida de un año para otro...) y de eso sí que nos hemos aprovechado. Éste es el año que más tiempo hemos estado en la playa desde hace mucho; a él, si le dejamos, ni sale del agua...